EDUCAR EN EMOCIONES

 

Ante la pregunta: ¿cómo te sientes? … muchos contestan que bien a secas…

Tendemos siempre a contestar, ¡bien! ¡Muy bien!  Pero, ¿Realmente es así?

Tenemos un vocabulario muy rico en emociones y en general se tiende a dar una respuesta concreta, bien. ¿Por qué? No queremos dar explicaciones… está socialmente mal visto… no sabemos realmente en ese instante como nos sentimos… ¿cómo sabéis lo que estáis sintiendo?

¡Concederos un instante y pensad como os sentís!

Esto que acabáis de hacer es poner nombre e identificar una emoción. Y este es el primer paso cuando hablamos de regulación emocional. Identificar como nos sentimos hará que tengamos más posibilidad de poder gestionarlo. Este paso es importantísimo aplicarlo con los niños, sobre todo los que tienen más problemas de conducta.

¿Por qué es importante educar a los niños sobre ello?

Igual que aprenden a andar, a hablar para comunicarse con los demás y adaptarse así a la sociedad, aprender las emociones y sobre todo aprender a gestionarlas es otro valor a destacar en su crecimiento.

Conocer como nos sentimos ayuda también a desarrollar una sensibilidad hacia los demás. Empatía. Esta habilidad es vital en el aprendizaje de los niños como una aptitud social positiva.

¿Qué se puede hacer?

Dedicar tiempo: es básico crear espacios para el diálogo.

Hacer preguntas abiertas…. No hacerlas concretas, ¿qué tal te ha ido en el cole? Sino ¿Cómo te ha ido el cole?

Escucha activa; prestarle atención y mantener la mirada. Estás a lo que estás. No vale “espera que tu hermana no se sí está haciendo los deberes”

Usar vocabulario rico en emociones, llamarlas por su nombre “Hoy estoy contenta porque es mi cumpleaños”  ” Me entristece verte así…” Si se usa será más probable que los niños comiencen a incorporarla.

– Validar-Poner nombredebes haberte sentido muy triste cuando te dijo eso el profesor…”

– Dejarles claro que es bueno sentir emociones, está bien que se sientan enfadados la clave es la gestión. ¿Qué hace cuando está enfadado? Proponer alternativas ” se me ocurre que tal vez…”

¿Cómo hacerlo?

Aprovechar situaciones reales, cotidianas. Por ejemplo; poner nombre a las emociones del día a día “estoy contenta porque hoy comienzan las vacaciones”

Usar el termómetro emocional, que puntúen como se sienten del 0-10; como estás de nervioso, enfadado… Es una oportunidad de aprender los grados que hay de menos a más y qué sucede cuando nos sentimos en cada nivel.

Hacer una lista de cosas que me hacen estar contento, así se dan cuenta de en que situaciones aparece esa emoción. Dibujar como se sienten, que caras acompañan a la emoción.

Leer juntos cuentos en el que a los personajes les pasen cosas y puedan “ponerse en el lugar del otro”.

Ayudar a los niños y adolescentes a conocer las emociones va hacer que puedan reconocer que les pasa, ponerle nombre, y a partir de ahí buscar alternativas para poder solucionarlo.

 

Todo ello conlleva una práctica.

Es el primer paso para que sean social y personalmente exitosos.

Pilar, Ana y Mariola

Psicólogas de “Crecer con emoción

1 comentario

  1. […] El Post anterior está firmado por nuestras Psicólogas de Crecer con Emoción . Si no lo has leído pincha AQUÍ. […]

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