La gastroenteritis

Es habitual que con el inicio del otoño,  vuestros hijos comiencen con molestias en el estómago, náuseas o vómitos, dolores musculares, diarrea… Estos síntomas, junto con un aumento de la temperatura suelen ser indicativos de la presencia de un virus gastrointestinal. Es lo que comúnmente denominamos gastroenteritis.

¿ Qué es la Gastroenteritis?

La gastroenteritis es la inflamación del tracto gastrointestinal. Puede ser producida por un virus o una bacteria. La causa más frecuente en los niños es vírica, concretamente producida por el Rotavirus. Se transmite por medio del contacto físico con personas infectadas, aguas contaminadas o alimentos en mal estado o mal preparados. El riesgo de infección en los niños es mayor debido a que su inmunidad es más débil y a su escaso cuidado con la higiene.

Por este motivo, para evitar la transmisión es recomendable tomar medidas de cuidado e higiene ambiental (cambio de sábanas, toallas y ropa frecuente). De estas actuaciones, la más importante es el lavado de manos con agua y jabón, especialmente después de ir al baño y/o cambiar pañales, y antes de comer.

 

¿Qué puedo hacer si mi hijo padece estos síntomas?

El tratamiento de las enfermedades víricas es sintomático, es decir, va encaminado a mejorar o disminuir los síntomas. Por lo tanto, los cuidados que puedo ofrecer a mi hijo irán en la misma dirección. Vamos a dividir los cuidados en función de los síntomas:

Febrícula/Fiebre: se denomina febrícula a la temperatura axilar comprendida entre los 37-38ºC, y fiebre si ésta es mayor de 38ºC. El fármaco de elección será un antitérmico (Ibuprofeno/Paracetamol). Una vez administrado, es recomendable compaginar su efecto con medidas no farmacológicas. Algunos cuidados que podemos realizar son la aplicación de paños humedecidos en agua templada (no muy fría) en zonas como  frente, muñecas, codos, axilas, parte posterior de la rodilla o ingles.

Diarrea/vómitos: el principal riesgo que corremos ante estos síntomas es la deshidratación. Para ello nos valdremos de sales de rehidratación oral, combinadas con la alimentación o la lactancia materna. Existen en el mercado distintos tipos.

 

  • Estas sales no resuelven ni la diarrea ni los vómitos, pero limitan los efectos producidos por la deshidratación.
  • Es importante mantener la alimentación por el efecto positivo del alimento sobre la regeneración de la mucosa intestinal.
  • En los niños con lactancia materna exclusiva ésta no debe suspenderse.
  • En niños menores de un año, haríamos rehidratación oral durante cuatro ó cinco horas y si no vomita empezaríamos con la lactancia.
  • En aquellos niños que ya han comenzado la alimentación complementaria, deben evitarse los alimentos con altos contenidos en azúcares y grasas.
  • Se aconseja administrar las sales de forma fraccionada: 5 ml en intervalos de 1‐2 minutos mediante una cucharilla o jeringuilla. En caso de que vomitara las sales, esperaríamos 15 minutos y volveríamos a intentarlo.
  • No tomar agua de arroz, limonadas caseras, bebidas carbonatadas o remineralizantes (Aquarius®). Estas bebidas están diseñadas para suplir las pérdidas minerales por sudor, no intestinales; por lo que su composición no es adecuada para la gastroenteritis. Tienen altas concentraciones de sodio y glucosa. Sin embargo, en la gastroenteritis perdemos sobre todo potasio. Las sales de rehidratación oral son altas en potasio y bajas en glucosa, por lo que además son más saludables.

 

Tras la mejoría (descenso de las deposiciones, fiebre, dolor abdominal, etc.), se comenzará la alimentación, primero con líquidos en pequeñas cantidades, luego yogures, para continuar con arroz, jamón cocido, carne de pollo o pescado blanco al vapor, patata y manzana cocida, pan tostado, queso fresco, etc. Posteriormente se puede preparar alimentos a la plancha, y por último, alimentos con fibra (legumbres, verduras, ensaladas, frutas en general), grasas y frituras; leche, mermeladas, cacao o bebidas gasificadas.

¡Hasta la próxima!

María Jaraíz

Enfermera pediátrica

 

6 comentarios

  1. Emilia dice: Responder

    ¡Siempre aprendiendo! No sabía lo de las bebidas, creía que eran buenas. Está muy extendido su uso, creyendo que lo son.
    Buen trabajo. Me gusta.

    1. Diario de una madre maestra dice: Responder

      Querida Emilia! Muchas gracias por tu comentario. Es verdad, necesitamos de expert@s en la materia que nos hagan profundizar sobre la materia. Un abrazo!

  2. Sara Martínez dice: Responder

    ¡Me gusta! Siendo breve se consigue que quede muy claro ♡. Muy útil la explicación de las bebidas y sus utilidades según el tipo de deshidratación. Necesario saberlo para los niños y para nosotros mismos. ¡Gracias!

    1. Diario de una madre maestra dice: Responder

      Muchas gracias Sara! Es una suerte poder contar con una enfermera tan profesional como María! Un abrazo!

  3. mari cruz dice: Responder

    Muy útil, despejando dudas y errores habituales. Muy buenas las ilustraciones.

    1. Diario de una madre maestra dice: Responder

      Muchas gracias Mari Cruz!! Nos encanta que os gusten y que os aporten. Este es el sentido de nuestra web. Un abrazo!

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