Lo vamos a intentar…y tú ¿Te unes?

Queridos amig@s que nos leéis:

Entrados ya en el curso ponemos toda nuestra atención en la adaptación y arranque de nuestros hijos en la escuela.

Todos necesitamos de esta adaptación y tenemos que entender que los niños aún más si cabe. Comenzar un nuevo proyecto, siempre hace que nuestro cerebro este alerta a los cambios. En el  caso de los niños se suma el miedo a lo desconocido y la pérdida temporal del escudo protector de la familia.

Hay algo que en multitud de ocasiones repetimos en nuestros informes en el apartado de  recomendaciones a la familia, es: “fomentad el diálogo con vuestro hij@”.

“El diálogo es una forma de comunicación verbal o escrita en la que se comunican dos o más personas en un intercambio de información, alternándose el papel. Hay que tener en cuenta el turno de palabra o las intervenciones. Al mismo tiempo se utiliza signos no verbales, como son los signos paralingüísticos y los signos cinésicos. Entre los signos paralingüísticos destaca la intensidad de la voz, y entre los signos cinésicos destacan los gestos y las posturas”.

De esta definición podríamos hacernos muchas preguntas interesantes… como por ejemplo:

¿Tenemos tiempo para dialogar con nuestros hijos?

A veces tenemos la sensación de que todo gira demasiado rápido, nos excusamos en que el mundo de hoy es así, como si estuviera diseñado “impepinablemente” por y para la inmediatez. Sin darnos cuenta de que en muchas cosas no, pero en nuestra vida, si podemos echar el freno.

¡Lo vamos a intentar!

Vamos a intentar no verbalizar la angustia mañanera de “vamos que llegamos tarde”. Evitemos esa ansiedad de control de tiempo que ellos en realidad no viven. Si no nos levantamos antes, vamos a llegar tarde igualmente y encima nuestros hijos van a comenzar el día agobiados.

Vamos a intentar preguntar a nuestros hijos ¿Qué tal hoy el colegio?. No por ser una pregunta tipo sino porque verdaderamente nos interesa y mirarles a los ojos esperando su deseada respuesta, no contestando whatssap.

Vamos a intentar contarles como nos ha ido a nosotros, creando un vínculo afectivo sin tener que esperar al déjame un rato tranquilo que hoy con mi jefe, o con los clientes…he tenido bastante.

Vamos a intentar no cesar de preguntarles cada día. Hablar de temas que son de su interés, soñar despiertos con ellos y fomentarles la creatividad y la imaginación.

 

Lo vamos a intentar unos minutos al día porque…ya tendrán tiempo para pensar como los mayores y entender a los mayores cuando lo sean ellos. Dejemos mientras tanto que sean niños. Regálales la oportunidad de disfrutar de la mejor versión de sus papás.

 

Vero y Helena

Logopeda y Pedagoga Terapéutica

 

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