Descanso por trabajo

Todo comenzó, me refiero a esta web, en diciembre de 2016, durante un año sabático que me tomé porque necesitaba reiniciar mi vida personal y profesional. A veces necesitas un freno en seco para tomar perspectiva del camino que tienes que seguir.

En ese tiempo, hice cosas que desde siempre había tenido pendientes. Estudié un Máster, creé este proyecto del Diario, estudié Inglés (“you can”), incluso fui voluntaria en la Cruz Roja en ropero.

Quien conoce el mundo de las webs sabe las horas diarias que hay que dedicarle. Y yo era feliz “trabajando”.

Iba a las Librerías y allí me pasaba horas sentada buscando y ojeando libros infantiles para la sección de Biblioteca. Me ponía en contacto con personas de referencia que quisieran compartir su testimonio como ejemplo para todos. Intentaba aportar visibilidad a Fundaciones y Asociaciones que están haciendo una labor encomiable para sectores de la sociedad que lo necesitan. Me presentaba en Centros relacionados con el mundo Infantil para recomendaros. Compartí mis vivencias personales. Creé más secciones con profesionales y especialistas relacionados con nuestros hijos y alumnos. Pediatría, Psicología, logopedia, cocina, planes en familia...

Y cuanto más horas dedicaba a la web, más investigaba, más conocía y más ideas surgían. ¡Hay tantas personas estupendas por descubrir! ¡Tantas Fundaciones! ¡Tantos testimonios!… que no había días suficientes en el año para poder parar. ¡Aprendía tanto!

 

 

Lo recuerdo perfectamente. Fue una mañana de mayo, después de hacer una entrevista a Iñigo Pirfano. Cruzaba Paseo de la Habana, en Madrid, con mi amiga Emma (crack)  y me habló de un colegio…

-“Elena, hay un cole que te viene como anillo al dedo…”

-“Emma, muchas gracias, pero estoy tan feliz ahora que no lo veo claro…”

Y lo que hablábamos antes, a veces tienen que ocurrir cosas para que surjan otras. Basta que no lo planifiques, para que el plan que te estaba esperando… aparezca. LLega cuando estás en camino aunque tú no lo sepas.

El caso es que conocí ese cole, me fascinó, me rendí a él y ahora formo parte de su Equipo. El de “Arriba” me ha puesto una misión taaaaan bonita que cumplir, que no he podido decir que no. Perder este tren hubiera sido un error.

Escribo todo esto porque tod@s los que nos leéis, y sois unos cuant@s,  merecíais una explicación. Vuestras visitas siguen siendo diarias a pesar de haber sido escritas hace ya meses. Me parece increíble todo el cariño y el feedback recibido todo este tiempo. ¡Nunca lo hubiera imaginado!

Toda elección conlleva una renuncia. Dedicar mi tiempo libre a trabajar, soy madre a jornada completa, implica no poder dedicar todo el tiempo necesario que necesita este Diario. Es por eso, que las publicaciones no son tan frecuentes desde hace un tiempo. Comenzamos con cuatro posts semanales. ¡Una pasada!

Le he estado dando vueltas y he llegado a una conclusión. A ver qué os parece. Vamos a seguir en activo y publicando entradas cuando podamos hacerlo. Este bebé merece seguir creciendo. Nació del apoyo, el cariño desinteresado y el ánimo de personas que creían en mí. Se lo debo. ¡Hay tantas horas dedicadas y trabajo hecho con más de 130 posts publicados!

Gracias, gracias y gracias por acompañarnos a mí y al equipo de Diario de una Madre Maestra. Por vuestra comprensión y vuestro apoyo. Vamos a seguir disfrutando juntos porque ya sabéis que todos… ¡estamos en el mismo barco!

¡¡Feliz vuelta al cole a todos vuestr@s niñ@s y a sus queridos maestr@s!!

¡Vamos a pasarlo…muy bien!

 

Septiembre, 2018

 

 

 

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